sábado, 16 de marzo de 2013

Ése error.

El momento en que tu corazón se detiene unos segundos y tu respiración se agita, cuando sólo sabes resignarte mirando al infinito y sientes el gélido aliento de la desdicha en la nuca, mientras un desagradable cosquilleo llega desde tu garganta hasta tu estómago y te impide tragar. Sabes que tu vida va a cambiar por completo, nunca jamás volverás a ver a la persona que perdiste, no como era. Notas una punzada de dolor en la tripa, pero lo que más te duele es el orgullo. Lo que te duele es haberte atrevido a saltar del precipicio para caer al mar arriesgando tanto, creyendo que encontrarías un bonito mundo marino, pero encuentras rocas afiladas que te hacen daño y te impiden seguir adelante, haciendo que lamentes tu decisión. Te provocan heridas que al mirarlas te recuerdan tu error. Ese tremendo error que ojalá jamás hubiese ocurrido.

2 comentarios:

  1. ¿Hooooola? Amo esto, es perfecto, sin palabras tía, asdfghjklñ, que bien escribes*-*
    Te quiero ceee.

    ResponderEliminar
  2. Tonta. Para bonito lo que escribes tú. (afriher.blogspot.com) no creo que nadie lea esto jamás, pero a lo mejor sí. ¿Quién sabe?
    Te quiero :3

    ResponderEliminar