¿Recuerdas? Tu y yo jugábamos a un juego llamado amor. Me acuerdo de que tu ganaste, haciendo trampas. Y al igual que un actor se mete en el papel yo empecé a creerme el juego, mientras tú solo actuabas. Pero es que lo hacías tan, tan bien que pensé que me querías. Pero no era así. Yo era solo una pieza más de tu ajedrez para que consiguieras a la reina. Pero no te culpo, al fin y al cabo, para ti ella es la reina y yo, tan sólo un peón más.
Un peón contra el mundo.
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