miércoles, 13 de febrero de 2013

Lucía

Poder sentir que siempre vas a tener a alguien cerca, pase lo que pase, anima. Alguien que nunca se canse de ti, de tu personalidad, de cómo eres, que siempre vas a poder contarle lo que sea sin miedo a su reacción, porque siempre te va a apoyar. Creo, que eso no lo puede decir cualquiera. La verdad es que dudo mucho que lo pueda decir la mayoría. Y yo, que soy de las afortunadas que tienen a alguien así, estoy muy orgullosa.
Sí, ella, es de esas personas fuertes, como me gustan a mí; de esas que no quieren que el resto las vea sufrir, no las vea débiles. Y eso, vale mucho. Pirque no quiere que el resto nos preocupemos por ella, pero yo, sí lo hago, porque siendo tan buena, también es frágil, aunque no lo demuestre. Siendo tan fuerte, ha de tener muchas heridas ocultas, mal cicatrizadas.
Pero ella, tiene esa gran capacidad de ponerse en la piel del resto. Si te ve sonreír, lo hará también. Bueno, la verdad es que siempre está sonriendo, suceda lo que suceda su sonrisa siempre estará para desbancar a sus ojos si está triste. Eso sí, esos grandes ojos, no pasan desapercibidos si está feliz, brillan mucho. Y así es como sé yo cuando la pasa algo. Con mirarla, y conocerla bien, puedes leer en sus facciones, su expresión, todo un mar de sensaciones reflejadas. No soporto verla sufrir, porque está ligada a mí, desde y para siempre. Y con amigas como ella, no necesito nada más.
Y el nombre de la perfección de la que os hablo, es Lucía.


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